La Joven Orquesta Sinfónica de la FSMCV inicia su gira de invierno con un programa centrado en la figura de Maurice Ravel, una elección que, más allá del atractivo musical, responde a un planteamiento claramente formativo. Para su director artístico, Cristóbal Soler, trabajar este repertorio supone situar a los jóvenes intérpretes ante una de las mejores escuelas posibles de sonido orquestal.
Soler destaca que Ravel es “uno de los grandes maestros de la orquestación”, un compositor que obliga a cada músico a asumir un papel activo dentro del conjunto. En obras como el Bolero, explica, el protagonismo va pasando de instrumento en instrumento, lo que convierte la interpretación en un ejercicio de responsabilidad individual dentro de un engranaje colectivo. “Cada músico debe sentirse solista en algún momento, pero al mismo tiempo escuchar constantemente al conjunto”, señala.
El programa de la gira incluye también Cuadros de una exposición, de Músorgski, en la célebre orquestación de Ravel, una obra que el director considera fundamental en la formación de cualquier joven instrumentista. Afrontar este repertorio, subraya, permite que los integrantes de la JOS entren en contacto con grandes referencias sinfónicas que forman parte del lenguaje habitual de las orquestas profesionales. “Es importante que los jóvenes músicos tengan la oportunidad de vivir estas obras desde dentro de una gran formación orquestal”, apunta.
Más allá del repertorio, Soler insiste en el valor del propio encuentro pedagógico que precede a los conciertos. Reunir durante varios días a decenas de jóvenes procedentes de distintas sociedades musicales permite trabajar aspectos que van mucho más allá de la técnica instrumental: la disciplina de ensayo, la capacidad de escucha, la coordinación colectiva y la convivencia artística. “La música de orquesta es también una escuela de actitud, de constancia y de trabajo en equipo”, afirma.
La gira se completará con varias actuaciones en distintos escenarios de la Comunitat Valenciana, culminando en el Auditori del Palau de les Arts de València, donde la JOS compartirá escenario con los Pequeños Cantores de Valencia, una colaboración que introduce además el trabajo con voces blancas y añade un nuevo reto interpretativo para la formación.
Para Cristóbal Soler, proyectos como la Joven Orquesta Sinfónica de la FSMCV cumplen una función esencial dentro del ecosistema musical valenciano: ofrecer a los jóvenes intérpretes un espacio donde enfrentarse al repertorio sinfónico en condiciones reales, aprender a funcionar como una orquesta y experimentar el escenario como parte natural de su proceso formativo. La gira de invierno, centrada en la música de Ravel, vuelve así a situar el aprendizaje colectivo en el centro de la experiencia musical.