ENTREVISTA: La Banda de Dones reivindica el talento femenino con una nueva gira centrada en la creación de compositoras

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Celia Torà dirige un programa que combina repertorio contemporáneo escrito por mujeres, obras vinculadas a la memoria colectiva de la DANA y piezas emblemáticas del proyecto, consolidando la dimensión artística y social de la formación.

– ¿Qué repertorio has preparado para esta gira y por qué?

Para esta gira he querido construir un programa formado por obras compuestas por mujeres, poniendo en el centro la creación femenina dentro del repertorio bandístico. interpretaremos piezas como «Dances Canebrakes», «Desde la montaña», «Cleopatra», «De la tierra» o «Stonage» entre otras, que muestran distintas estéticas y formas de entender la escritura para la banda: desde el lirismo y la evocación paisajística hasta la fuerza rítmica y la energía más contemporánea.

Además, hemos incorporado obras vinculadas a la DANA como » El Ressorgiment d´un Poble» y «La veu del silenci», que aportan una dimensión emocional y de memoria colectiva.  Recuperando el arreglo realizado para la banda de Dones en el 2023, el «Bolero de l´Alcúdia».

He buscado un repertorio exigente, variado y con discurso: que emocione, variado, con profundidad y que, sobre todo, visibilice el nivel compositivo de nuestras creadoras.

– ¿Qué retos plantea para ti y para la banda ese repertorio?

Es un repertorio muy diverso en lenguaje y carácter, y eso siempre supone un reto. Pasamos de texturas muy delicadas y expresivas a pasajes de gran energía rítmica y potencia sonora. Para la banda implica un trabajo muy fino de equilibrio, color y articulación, especialmente porque muchas obras exploran matices tímbricos muy cuidados. 

Para mi, como directora, el reto es construir un discurso coherente entre piezas tan distintas y sacar lo mejor de una agrupación formada por integrantes que no ensayan juntas habitualmente. Hay que crear cohesión en poco tiempo, generar confianza y conseguir que cada obra tenga su identidad sin perder la unidad del concierto. 

– ¿Cómo han sido las primeras sesiones de ensayo?

Las primeras sesiones han sido muy intensas y muy ilusionantes. Desde el primer momento se percibe el compromiso y la energía de las intérpretes. Hay una gran predisposición al trabajo y una consciencia muy clara de lo que representa el proyecto. 

Musicalmente hemos empezado a construir el sonido conjunto, a buscar el equilibrio entre secciones y a profundizar en el carácter de cada obra. y a nivel humano, se respira compañerismo y admiración mutua. Esa convivencia es una parte esencial del proyecto. 

– ¿Qué esperas de esta nueva gira, teniendo la experiencia de hace dos años?

La experiencia de 2023 fue muy enriquecedora y me enseñó la dimensión real de este proyecto, no solo es una banda que se reúne para tocar, es un espacio de encuentro, de reivindicación y de crecimiento artístico.

En esta nueva gira espero consolidar ese espíritu, profundizar aún más en la calidad musical y disfrutar del proceso con mayor serenidad. La experiencia previa me permite anticipar mejor los tiempos y centrarme aún más en los detalles artísticos. Y, por supuesto, espero que el público conecte con el mensaje del programa. 

– Te pedimos también una reflexión en cuanto a su papel como visualizadora del talento y oficio de mujeres en nuestra música: como intérpretes, compositoras, directoras y gestoras. ¿Qué importancia tiene que se generen referentes para que las niñas sigan ese camino?

La Banda de Mujeres de la Federación cumple un papel fundamental como altavoz del talento y del oficio de las mujeres en la música valenciana, intérpretes, compositoras, directoras y también, gestoras culturales.

Proyectos como este normalizan lo que durante mucho tiempo no se ha visto, como una mujer directora. Demuestran que el talento femenino es una realidad sólida y de alto nivel artístico. 

Creo que es especialmente importante el impacto que puede tener en las niñas y jóvenes. Cuando ven referentes sobre el escenario (mujeres dirigiendo, componiendo, liderando proyectos) amplía su horizonte de posibilidades. Se genera un efecto espejo: YO TAMBIÉN PUEDO ESTAR AHÍ.

Si conseguimos que más niñas sigan este camino con naturalidad, sin límites autoimpuestos y con referentes claros, el proyecto ya habrá cumplido una parte esencial de su misión. 

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